Toda esta historia de Rex y su peluche, la cuento, porque hace unos días, alguien de una red social, que no es facebook (donde todos nuestros amigos hasta ahora son serios), nos solicitó amistad, indicando que también tenía un schnauzer, del que nos adjuntaba una foto. Desde el principio observé algo artificial en la foto del schnauzer y por extraño que parezca, me convencí de que era la foto de un schnauzer de peluche con un realismo extraordinario. Así que solicité al amig@ que nos enviara otra foto de su lindo schnauzer en otra posición, tras lo cual desapareció y no me dejó siquiera posibilidad de acceder a sus fotografías, por lo que lamentablemente no puedo dejar constancia de la perfección del schnauzer de peluche. He buscado en Internet imágenes de peluches que se aproximaran a tal grado de realismo, sin éxito alguno. Es un misterio digno de un relato fantástico de Guy de Maupassant, que se podía titular "El schnauzer de peluche cobra vida" o algo así.
Conclusión, como dice Rex, algunos humanos tienen un comportamiento extraño. Rex me dice que puede entender que alguien le hable a un peluche, sea schnauzer u osito blanco, pero de ahí a presentarlo como si fuera real...
No lo entiendo muy bien. ¿Para qué lo hace? No gana nada. Bsssss
ResponderEliminarNo se puede entender.
ResponderEliminarQuizá por la curiosidad de ver si colaba a su peluche como real. La verdad es que era muy bueno.
Quizá porque de verdad lo trate como real.
No lo sé. Lo he contado como anécdota.
Me encanta tu homenaje al gran Groucho, aunque el jamás hubiera pertenecido a un club que lo admitiera como socio.
Mándame un email para que te invite como contribuyente.
Un abrazo.
Será que veo a Rex como un don sr profundo y aventurero y eso hace que no me cuadre ná con un peluche tan finolis, jaja.
ResponderEliminarLo cierto es que son guapos los dos. :)
Curiosa anécdota!!! No entiendo bien sus propósitos.
ResponderEliminarEn fin, que hay gente para todo.
Guau ...guau...besitos!!!
Vivimos épocas de realidad virtual. Quizá el dueño del schnauzer falso era un japonés que no se permitía tener tal lujo y quizá otras personas se hicieron parte de su club del schnauzer falso y tuvieron reuniones y paseos juntos.
ResponderEliminarEs una buena historia. Rex y su oso impecable habla de una gran madurez para conservar a los amigos. Ludovico tuvo un elefantito que duro sin relleno pero visible bastantes años. Era algo así como un forro de elefante. NUnca supe en qué momento se decidió a dejarlo en paz y no seguirlo destrozando.
Saludos a todos